Empezando a conocer la Web Semántica (Parte I)

Mucho hablamos hoy día de lo "dos punto cero": en internet, en la radio, en la televisión, se habla incluso de programas y empresas "dos punto cero" que se apoyan en estas tecnologías de la web para comunicarse con su audiencia o bien para ser transmitidos (podcasts, videocasts, radios por internet).

Y es que la Web 2.0 ha revolucionado desde la manera en que vemos la Internet hasta el enfoque de negocios de muchas grandes empresas. Pero, en este mundo cambiante de la tecnología, la Web 2.0 no es más que un estado transitorio a otro más sofisticado: la Web 3.0, conocida en la inmensidad de Internet como la Web Semántica.

Resulta conveniente refrescar la memoria con algo de Historia de Internet pues, si actualmente nos encontramos en la Web 2.0, en algún momento debió existir una Web 1.0. Nos remontamos a los inicios de la Autopista de la Información, recordamos aquellas páginas frías, estáticas y en las que únicamente personal altamente capacitado y especializado era capaz de crear contenido y publicarlo, lo que se traducía en que sólo las grandes empresas tenían presencia en la red. Además, el flujo de información era unidireccional, es decir, se generaba un mensaje y otros, los usuarios, eran importantes en la medida en que se convertían en consumidores de dicha información. Poco a poco la tecnología fue evolucionando, aparecieron lenguajes capaces de procesar y pre-procesar hipertexto con los que se puede lograr sitios web más dinámicos y capaces de interactuar con bases de datos, con lo que el contenido pasó de ser de estático a cambiante. Esto trajo consigo que, aún cuando sólo personas con conocimientos de computación y programacion son los capaces de crear sitios y espacios en la web, todos los usuarios son capaces de generar y publicar contenido, con lo que la información ahora fluye de manera multidireccional, apareciendo conceptos como Redes Sociales e Inteligencia Colectiva, de esta manera nace lo que conocemos hoy día como La Web 2.0 en la que, contrario a la Web 1.0, los usuarios son importantes en la medida en que son generadores constantes de contenido.

Con esta nueva Web, cargada de contenido que, además, crece exponencialmente segundo a segundo, cobran especial importancia los buscadores. Estos buscadores, en su mayoría, trabajan mediante palabras claves o "keywords" en inglés. De esta manera, un documento es relevante según el número de veces que aparece una palabra clave y no por su significado en el contexto de la consulta realizada por el usuario. Este esquema funciona para búsquedas en las que el contexto no es tan importante, por ejemplo "Internet en Venezuela", resulta ser una consulta bastante general, podrían interesarme desde Proveedores de Servicio de Internet en Venezuela, hasta estadísticas acerca del uso y páginas más visitadas.

Supongamos que estamos planeando un viaje familiar a Los Andes, debemos llegar a Valera, Edo. Trujillo, entonces nos vamos al buscador de nuestra preferencia y consultamos: "Todos los vuelos a Valera mañana en la mañana". Esto sería así en un mundo ideal, pero en nuestro mundo los resultados serían un completo desastre, nuestro buscador nos daría páginas de agencias de viajes, sitios de aerolíneas, blogs acerca de "Valera" como localidad del Estado Trujillo, sitios turísticos en Valera e incluso noticias sobre personas con el apellido "Valera", además de recursos que contienen la palabra clave "mañana", estos resultados no son exactos y, por si solos, no satisfacen las necesidades de información del usuario, nuestro desafortunado viajero, tendrá que ir de resultado en resultado extrayendo manualmente la información que resulte relevante a su pregunta.

En la Web 3.0, un buscador con capacidad semántica, será capaz de detectar automáticamente la ubicación del usuario (en mi caso, Caracas), por lo que el "lugar de orígen" no tendría que ser suministrado, además, el buscador "entendería" que el usuario desea aerolíneas que cubran la ruta Caracas - Valera y calcularía el "mañana" en función de la fecha actual del sistema, en decir, en función de un "hoy" e interpretaría la segunda ocurrencia de "mañana" como un momento determinado del día, todo esto sólo con un click!. ¿Cómo es esto posible?, pues dotando la web de mayor significado en los innumerables recursos que pone a nuestra disposición, dotando a nuestra Web 2.0 de una mayor semántica, de manera que los resultados no se procesarían en base a entradas y salidas de datos, sino en base al contexto y significado de la consulta realizada, todo esto apoyándose en una infraestructura de metadatos. Suena simple ¿verdad?. Pero, ¿cómo construimos esa infraestructura?, en los próximos artículos me dedicaré explorar más profundamente las posibilidades de la Web Semántica (que, algunas, parecen sacadas de una película de Ciencia Ficción) y a explicar a mayor detalle varios conceptos que hacen vida dentro del marco de la Web Semántica, así como también ilustrar de manera práctica, mediante tutoriales, el uso de las herramientas y tecnologías necesarias para dar vida a la Web Semántica o, lo que es lo mismo, dar Semántica a nuestra Web en vida, siempre dejando claro que no se trata de Inteligencia Artificial, sino de dar a las máquinas la capacidad de resolver problemas bien definidos, con operaciones bien definidas y sobre datos bien definidos.

Lecturas Recomendadas

Cobo, Cristóbal y Pardo, Hugo. (2007) Planeta 2.0: Inteligencia Colectiva o Medios Fast Food. México DF: Grup de Recerca d’Interaccions e Digitals.