Software Libre: Teoría y Práctica

Muchas veces, hablando de computación y tecnología, mis amigos y familiares me preguntan qué tengo yo en contra de Windows específicamente, y siempre respondo "nada", y es verdad, no tengo nada en contra de Windows o Microsoft, sino del esquema de negocios basado en Software Privativo, y esto suena medio comunistoide pero no me importa porque quienes me conocen saben que no lo soy.

Y es que la razón por la que los detractores del software libre defienden y promueven al software privativo, aún sin trabajar para alguna compañía que lo produzca, son realmente absurdas. La principal de ellas, y la que más me molesta en ocasiones, es el típico mito: ¿software libre?, ¿gratis?, yo quiero hacer plata con software y con algo gratis no se puede, si, creanlo o no, me lo han dicho bastante.

Para comenzar, permítanme decirles que quien piense y esté seguro de que Software Libre es igual a Software Gratis, está equivocado. Ciertamente, gran cantidad de Software Libre está disponible en la web de manera gratuita, pero también lo está una gran cantidad de Software Privativo, a los programas que son liberados de manera gratuita, se les conoce como freeware. Entonces, si Libre no es igual a Gratis, entonces ¿qué es Software Libre?. Software Libre, en su definición más purista es aquel que cumple con las cuatro libertades:

Por ello, si descargo de internet un programa gratis y no tengo acceso al código fuente, no estamos hablando de Software Libre, aún cuando sea de distribución gratuita. Entonces, si desarrollas software libre y vendes tus aplicaciones, debes, al menos, incluir el código fuente y no restringir su uso. Entonces, ¿cómo se hace dinero con software libre?, no es el programa, sino el soporte que le das, cualquiera puede desarrollar "el programa del siglo", pero si el soporte y la documentación no sirven, entonces ¿quién querría usarlo?. Cualquier persona puede descargarlo, estudiarlo y utilizarlo si lo desea, pero para configuraciones más avanzadas (igual que con el software privativo) tendrá que llamar a un especialista. De la misma manera si se desea una modificación sobre el programa original, si tienes el tiempo y el personal para hacerlo, puedes descargar las fuentes, estudiarlo y modificarlo, sino, igual tendrás que llamar a un especialista que ya haya hecho este trabajo.

Si trabajas con software libre, no vendes un programa, vendes una solución completa con un acuerdo de soporte, ahorrándole al cliente y a tu compañía los costes de licenciamiento. Otro de los mitos urbanos sobre el software libre es que si no tiene una súper compañía por detrás, no puede ser bueno. Históricamente, existen muchas compañías que desarrollan Software Libre, por ejemplo IBM y Novell son dos de las que más han contribuido con el kernel de Linux, si bien es cierto que el software libre se desarrolla de manera comunitaria, muchas de las empresas que venden soluciones basadas en software libre, tienen un staff de programadores dedicados a liberar código fuente a la comunidad, entonces, no es una súper compañía, son muchas grandes, pequeñas y mediadas empresas dedicadas al desarrollo de la herramienta alrededor del mundo.

Finalmente, el más grande de los mitos, ya un poco más de usuario final: es más difícil de usar, esto es totalmente falso, pongamos el ejemplo típico: Windows vs Linux, nadie nació sabiendo utilizar Windows, sin embargo, todos lo usan porque es lo que viene preinstalado en la mayoría de las computadoras de marca (en nuestro país, lo venden "como tu película" en los clones que usualmente uno compra), en algún momento de nuestras vidas, tuvimos que haber invertido unos días aprendiendo, poco a poco, a utilizarlo. Exactamente lo mismo ocurre con Linux, si bien existen distros para usuarios técnicos (como Gentoo, Slackware y CentOS), también existen muchas enfocadas al usuario final (como la familia *buntu, Fedora y Simplis), simplemente es cuestión de decidirse, probarlo y usarlo sin miedo.